Martha Fernández-Sardina
Tuvimos la gran bendición de tener entre nosotros este pasado 4 y 5 de abril, a un conocido autor, conferencista y experto en Biblia, Jeff Cavins, venido de Minnesota.
El viernes en la noche se reunieron en la parroquia de San Mateo casi 1,000 personas para escuchar su testimonio de conversión, y cómo a raíz de ella se alejó de la Iglesia Católica y se convirtió en pastor protestante, para luego re-descubrir las riquezas de la Iglesia Católica fundada por Jesucristo y regresar a Ella con convicción y amor.
El sábado otras 600 personas se reunieron para hacer un recorrido rápido por La Biblia con el método desarrollado por Jeff, la llamada “Línea de Tiempo Bíblico” o “Bible Timeline“ en el que se estudiaron 12 períodos claves en la historia de la salvación y se dio un vistazo general del plan de Dios descritos en los 14 libros narrativos de La Biblia.
Todos los asistentes quedaron encantados con las presentaciones llenas de entusiasmo y de conocimiento de Jeff Cavins y sintieron renacer en ellos un amor por la Palabra de Dios y las enseñanzas de la Iglesia. Varios comentaron que al día siguiente, el domingo, entendieron mejor y disfrutaron más que nunca las lecturas de la Misa. A continuación comparto con ustedes la experiencia de una de los asistentes, Rosa Mera:
“Asistir al Seminario Bíblico de Jeff Cavins me ha dejado con muchas reflexiones. Una de las cosas que más me sorprendió fue la cantidad de gente que asistió al Seminario, todos con una inquietud muy grande por aprender, por conocer más y mejor las Sagradas Escrituras. No me quedó duda alguna de que las personas tenemos “hambre de Dios”, de conocerlo, de saber quién es, qué nos dice, a qué nos invita y qué ha hecho por nosotros.
Nuestra experiencia fue la de encontrarnos con Dios vivo a través de Su Palabra que nos muestra todo el amor que nos tiene.
Fue muy conmovedor escuchar el testimonio de conversión de Jeff así como ver con cuánto ardor y amor busca que otras personas se encuentren con el Señor mediante el conocimiento de la Palabra de Dios y descubran el gran tesoro que es la Iglesia, nuestra Iglesia, la que Cristo mismo fundó, ya que como católicos sabemos que la Revelación de Dios se llevó a cabo de manera tanto oral como escrita.
Sabemos que en La Biblia es Dios mismo quien se nos revela, pero pocos la comprendemos y la interiorizamos en nuestras vidas cotidianas.
Por eso creo que el Seminario ha ayudado mucho para que nos tomemos más en serio ese encuentro con el Señor de la Vida a través de Su Palabra. Para mí, entender cómo en Cristo todo cobra su pleno sentido, cómo la vida y los hechos del Señor iluminan y
esclarecen los textos del Antiguo Testamento, significó recordar con gran alegría que el Señor Jesús es la plenitud de la Revelación. Al ir recorriendo la historia del Pueblo de Israel a través de la lectura de diferentes pasajes del Antiguo Testamento nos encontrábamos ante esa Historia del Amor de Dios por cada uno de nosotros.
Creo que conforme íbamos terminando cada sesión nuestros corazones ardían cada vez más porque nos estábamos encontrando con ese designio de amor que Dios tuvo desde siempre: ¡nuestra salvación!
Ver y entender la historia de nuestra salvación que encuentra su plenitud y culmen en Cristo, tener una visión panorámica de lo que Dios mismo nos dice en cada uno de los libros del Antiguo y Nuevo Testamento, fue una